Central Córdoba, un tren sin rumbo y con números que preocupan
La primera parte del año de Central Córdoba está siendo preocupante: los resultados no acompañan y el funcionamiento del equipo de Lucas Pusineri está lejos de consolidarse. El rendimiento irregular y la falta de identidad futbolística comienzan a generar inquietud.
Desde su llegada, Pusineri tenía la difícil tarea de ocupar un lugar donde la vara había quedado alta tras la salida de Omar De Felippe. El ex entrenador dejó una huella importante en el conjunto del Oeste, con hitos como la obtención de la Copa Argentina y la participación en la Copa Libertadores y la Sudamericana, competencias en las que el equipo no logró avanzar más allá de las primeras fases.
Para esta temporada, como viene sucediendo en los últimos años, el plantel sufrió una renovación profunda, cercana al 80%. Se fueron jugadores importantes como Lucas Abascia, Brian Cufré, José Florentín, Matías Perelló, Gonzalo Verón y Leonardo Heredia, piezas fundamentales en la estructura que había armado De Felippe.
Si bien el club logró renovar contratos de futbolistas como Alan Aguerre, Santiago Moyano, Diego Barrera y Lucas Varaldo, además de mantener a otros con vínculo vigente como Fernando Juárez, Iván Pillud, Sebastián Cristóforo y Fernando Martínez, la base del plantel cambió considerablemente de cara a 2026.
En la conformación del nuevo equipo, Pusineri sumó nombres como Alejandro Maciel (quien regresó a la institución), el juvenil santiagueño Lucas Bernabéu, Lucas González, Tiago Cravero, Marco Iacovellis y Horacio Tijanovich, entre otros.
Con ese panorama, el entrenador apostó a sostener una estructura competitiva que le permitiera al equipo medirse de igual a igual, como en el ciclo anterior. La pretemporada, realizada en Córdoba, dejó sensaciones positivas en cuanto a resultados, aunque también algunas señales de alerta desde lo futbolístico.
El debut en el Torneo Apertura fue adverso: Central Córdoba cayó como local ante el recién ascendido Gimnasia de Mendoza, en un partido en el que mostró un nivel bajo. Luego llegaron dos compromisos fuera de casa: empate sin goles ante Atlético Tucumán y derrota por 2 a 0 frente a San Lorenzo, con un rendimiento que volvió a dejar dudas.
El primer triunfo llegó en la cuarta fecha, con un ajustado 1 a 0 ante Unión de Santa Fe, gracias a un gol de Michael Santos. Sin embargo, la reacción no tuvo continuidad.
Días más tarde, el equipo sufrió un duro golpe al quedar eliminado de la Copa Argentina frente a Gimnasia de Jujuy, tras empatar 2 a 2 y caer en la definición por penales. Luego, perdió ante Instituto en Córdoba (2-0) e igualó sin goles frente a Tigre en Santiago, resultados que comenzaron a poner en el centro de la escena el rendimiento del equipo y el descontento de los hinchas.
En la séptima fecha llegó uno de los mejores desempeños: victoria por 2 a 0 ante Talleres, con un equipo más sólido y convincente. No obstante, esa mejora fue pasajera. En la jornada siguiente, cayó ante Independiente en Avellaneda, evidenciando nuevamente falencias en el juego.
En las fechas posteriores, sumó un empate frente a Defensa y Justicia en Florencio Varela y una victoria ante Deportivo Riestra como local. Pero en la fecha 12 sufrió un duro golpe: fue goleado 5 a 0 por Estudiantes en La Plata, en un partido que dejó expuestas todas sus debilidades.
La situación se agravó aún más en la última presentación. El domingo, ante Newell’s, Central Córdoba no logró hacer pie, fue superado y terminó cayendo por 3 a 1, desperdiciando una oportunidad ante un rival que tampoco atravesaba un buen momento.
A falta de cuatro fechas para el cierre de la fase regular, el conjunto del Oeste necesita sumar con urgencia para mantener sus aspiraciones de clasificación a los playoffs.
El calendario no será sencillo: deberá visitar a Vélez Sarsfield, líder de la Zona A, recibir a Platense, enfrentar a Lanús en el sur del conurbano bonaerense y, finalmente, completar el partido pendiente ante Boca. Cuatro compromisos exigentes que podrían ser determinantes para el futuro de Pusineri.
Hasta el momento, el entrenador acumula 13 partidos dirigidos, con tres victorias, tres empates y siete derrotas, además de 12 goles a favor y 22 en contra. Números que reflejan un presente complejo y que se alejan de las expectativas generadas en el inicio de su ciclo.

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