¿Ya estamos hechos o vamos por una más?
Pero este Mundial tiene algo diferente. No es por las sedes, ni por los nuevos reglamentos, ni siquiera por cuestiones futbolísticas. La diferencia parece estar en nosotros. ¿Esperamos volver a ser campeones del mundo o simplemente vamos a ver qué pasa y hasta dónde llegamos? ¿Será que ya estamos satisfechos con lo que ocurrió en Qatar?
Son preguntas que se me vienen a la cabeza porque no se percibe el mismo entusiasmo que hace cuatro años. Da la sensación de que la gente no vive esta previa de la misma manera. Quizás nadie pasó meses diciendo: "Che, en dos meses empieza el Mundial" o lanzando promesas por si Argentina salía campeón. Aquellas promesas parecen haber desaparecido. Como si la conquista de Qatar se hubiera llevado parte de esa ansiedad tan característica de los mundiales y muchos hubieran quedado emocionalmente en aquel inolvidable 18 de diciembre de 2022.
Es cierto que en las últimas semanas comenzó a sentirse cierta fiebre mundialista. La lista de convocados generó debates, aunque mucho menos intensos que en otras ocasiones. Apenas alguna discusión por un puesto puntual o por el presente de determinados futbolistas. Tal vez porque la base del equipo campeón sigue intacta y eso nos transmite tranquilidad. Están los que tienen que estar. Los que ya demostraron de qué son capaces y nos regalaron una de las mayores alegrías deportivas de nuestra historia.
Quizás esa falta de euforia cambie cuando Argentina salga a la cancha. Tal vez el martes, cuando la Selección debute ante Argelia, volvamos a sentir ese cosquilleo tan particular que solo provoca un Mundial. Y hay un factor que puede terminar de encender esa llama: Lionel Messi.
Porque mientras todos disfrutamos del presente, también somos conscientes de que este podría ser su último Mundial. O tal vez no. Después de Qatar muchos creíamos que levantar la Copa era el cierre perfecto para su historia con la Selección. Sin embargo, aquí está otra vez. Dispuesto a intentarlo una vez más. El hombre que persiguió durante años ese sueño que tantas veces le fue esquivo y que finalmente alcanzó en Qatar.
¿Y si el fútbol todavía le debe algo más? ¿Y si este termina siendo su último baile? Como aquel "Last Dance" de Michael Jordan con los Chicago Bulls, cuando cerró una era ganando otro campeonato y consolidando definitivamente su leyenda. Son historias distintas, claro, pero la referencia resulta inevitable.
Quizás ver al capitán nuevamente en una Copa del Mundo sea la chispa que nos falta para despertar ese deseo de volver a ser campeones. Para volver a creer en la cuarta estrella. La verdadera cuarta.
Lo cierto es que comienza un nuevo Mundial. En tierras que para muchos argentinos traen recuerdos dolorosos. Fue en Estados Unidos donde a Diego Maradona le "cortaron las piernas", poniendo fin a una de las historias más importantes de nuestro fútbol. Ojalá que esta vez el destino sea más amable y nos regale una imagen diferente: la de Messi levantando nuevamente una copa con la camiseta argentina.
Por ahora reina la calma. Pero cuando la pelota empiece a rodar veremos si realmente renace esa expectativa de volver a llegar hasta el último partido. De volver a llenar las calles, abrazarnos con desconocidos y celebrar juntos. O si, en el fondo, ya estamos hechos y solo esperamos ver hasta dónde llega esta Selección.
Y entonces la pregunta vuelve a aparecer:
¿Vos ya estás hecho con lo que pasó en Qatar o querés ir por la cuarta?
POR: David Gómez

Post a Comment